-Nada ni nadie nos conseguirá separar.
Se hace un silencio casi diabólico, aqul hombre mete la mano en su bolsillo y sacando una pistola me dice:
-Tus últimas palabras.
Y con un movimiento de boca casi imperceptible del que solo tú te diste cuenta dije:
-Te quiero...
De mi pecho empieza a brotar un líquido rojizo, sangre.Aquel hombre cual cobarde gallina, huye sin dejar pista alguna, mientras tú, con los ojos empapados en lágrimas me besas en mi boca ya sin apenas aliento, yo intento mantener los ojos abiertos, se cierran.Tú te das cuenta de que eso es el fin, me agarras la mano y la besas, y llorando dices:
-Maldita droga, te ha destrozado la vida, pero tú eres la droga que ha destrozado la mía, porque necesito tenerte para vivir y de esto si que no hay cura..
Anónimo.
